Pero...
y si pronuncio,
suavemente rozando
mi lengua contra mis dientes
Vida
y escucho,espero
a ver qué sucedemontañas apacibles
el mar en calma
la sangre de mis venas
mi saliva
la libélula y la luciérnaga
extiéndese entonces mis labios
hacia la sonrisa.
jueves, 17 de diciembre de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Vaya perolas!
ResponderEliminar